
Por: Cristine Andía Ortiz
TODOS GANAMOS A LA HORA DE COMER
El pollo a la brasa es uno de los platos típicos de la gastronomía peruana y uno de los de mayor consumo en el Perú, incluso por encima del cebiche, el chifa y las especialidades de la comida rápida.
La gastronomía peruana está en boca de todos últimamente, y no sólo ésta frase puede ser tomada en el sentido literal sino que también en el sentido figurado, y es que desde hace un buen tiempo el Perú ocupa uno de los primeros lugares en cuanto a variedad y sabor original culinario. Contamos con una mixtura de influencias gastronómicas, ingredientes únicos y sobretodo, somos creativos al mezclar componentes que hacen maravillas en el paladar.
Este año el pollo ha sido protagonista de muchas polémicas, salió en muchos titulares y fue parte hasta de un complot contra su consumo. Evo Morales, Presidente de Bolivia, afirmó hace algunos meses que el pollo contenía gran cantidad de hormonas femeninas, es decir culpó a los pobres pollos de ser los causantes de la homosexualidad de muchos hombres, ridículo no es verdad?. Esta noticia dio la vuelta al mundo y causó muchas risas, visitas en youtube para ver y escuchar sus declaraciones, era bastante absurdo creer que un alimento base en toda clase de dieta nos hiciera más o menos hombres.
Ahora el pollo ocupó las primeras planas por otros motivos, una nueva polémica nos sorprendió cuando el Ministerio de Agricultura decidió homenajear de algún modo a este plato típico tan popular en el consumo de todos los peruanos y no solo. Por su parte el cebiche, su contendor en este caso se picó mucho más que de costumbre y salió a defender su día de fiesta. El ministro de Agricultura, Adolfo de Córdova, no tuvo más opción que cambiar para el tercer domingo de julio el Día del Pollo a la Brasa, que inicialmente se fijó para el cuarto domingo de junio.
Con esto se evitará que la fecha coincida con la celebración del Día del Cebiche, el 28 de junio. Así lo anunció tras reunirse con representantes de cebicherías y con avicultores.
Cabe agregar que en cualquiera de las formas, los comensales nos vemos beneficiados, no tenemos que elegir por una festividad u otra, no tenemos que elegir entre comer pescado, pollo o carne, solo tenemos que decidir que queremos comer, que no y donde. Si hablamos de pollo hay tantas opciones en la mira, que si Pardo's, Norkys, Rockys, Begui, La Caravana, Las Canastas, Pappas, La granja villa, La granja azul, Pio, la lista sería innumerable, para todos los precios y todos los gustos.
El pollo a la brasa sería una adaptación del “Pollo a lo Spiedo”, plato de origen europeo. La creación de su receta nos remontan a los años 50, en Chaclacayo, donde Roger Schuler, un ciudadano Suizo, ideó la particular cocción del pollo observando la preparación que realizaba su cocinera, y progresivamente, junto a ella y otro socio, Franz Ulrich, tecnificó la producción y creó el restaurante La Granja Azul. El plato consiste en aderezar la carne con los distintos ingredientes, tales como cerveza negra, romero, huacatay, sal y pimienta, sillao, comino y ají panca, en distintas proporciones. Luego se hornea al calor de las brasas en un horno especial denominado «rotombo» que hace girar el animal sobre su propio eje, recibiendo uniformemente el calor de las brasas, dándole así el aspecto dorado de su pellejito, ¿quién puede resistirse a ese sabor?. Es servido con papas fritas, ensalada y con su infaltable inca cola.
No necesitamos de un día especial para comernos un pollo a la brasa en compañía de la familia o los amigos, como no necesitamos hacerlo popular, porque quieran o no, el pollo a la brasa es internacional, el cebiche y la gastronomía peruana son populares, recuerdo con mucho orgullo que en uno de mis viajes, un conocido extranjero me comentó que en Perú había comido el mejor pollo de su vida, ¿adivinen en que presentación fue?, un pollo a la brasa bien sabroso con su ají.
¡Todos a comer pollo a la brasa!

